Consejos para la resolución de averías con diferenciales

Antes que nada, se debe comentar que es primordial hacer una toma de datos íntegra para que, a la hora de consultar con un profesional de la electricidad, este pueda indagar en el fallo con la mayor información posible. Dentro de los datos que deberemos tomar, estarán: la hora en la que sucedió el disparo, condiciones de la casa (cuantos aparatos electrodomésticos estaban conectados, y el uso que se les da a estos, entre otros.) la condición climática que había en ese momento del día (si estaba nublado, llovía, o hacía mucho calor).

Partiendo de allí, es complicado que el dueño de la vivienda resuelva el problema por sí mismo, debiendo buscar a un electricista profesional. De cualquier manera, la información recolectada puede servir de mucha ayuda para que el propietario de la vivienda, pueda tener una idea del problema que ocurre (como cuando se está usando algún aparato en específico o en algún lugar determinado de la casa) por lo que se ahorra una cantidad de tiempo significativa.

Primeramente, debo aconsejar que lo primero que tenemos que hacer cuando se presenta un problema de esta índole sea remplazar el diferencial por uno que sea superinmunizado. Los precios de estos diferenciales han bajado con el paso de los años, y pueden costar entre 80 y 85 euros. Es de suma importancia que comprobemos que el diferencial pone “SI”, pues en ocasiones hemos observado casos donde el propietario asumía que el diferencial era de estos, y al final no era de ese tipo.

Usar un diferencial superinmunizado nos permite identificar si el disparo se produce una corriente de fuga muy elevada (que seguirá haciendo dispararse al dispositivo) o por un fallo eléctrico externo o interno. En el caso de que el fallo provenga del exterior, existen probabilidades de que alguna otra vivienda se vea afectada por los disparos esporádicos, pero en ocasiones esto no ocurre.

Muchos nos han preguntado por el uso de un diferencial rearmable, pero nosotros desaconsejamos el uso de estos en hogares habituales y solo los podemos recomendar para segundas casas que precisen energía continua. En una casa habitual lo más razonable es tratar de resolver el fallo desde la base antes de que con el paso del tiempo el problema empeore. El diferencial rearmable puede resolver la situación durante cierto periodo de tiempo, pero acaban siendo inútiles ya que su función es rearmarse hasta cierto número de veces.

En fin, una vez hayamos comprobado que el disparo no es ocasionado por fallos en la corriente eléctrica al instalar el diferencial superinmunizado, nos queda la probabilidad de que el fallo sea una derivación.  Existen casos donde la humedad es la principal causante de el fallo, debido a que ha llovido o cuando se acumula agua en alguna parte de la instalación eléctrica. En ese caso, es rápido el diagnóstico del problema, pero más dificultoso el hallarle solución, puesto que habrá que abrir los paneles de registro, las tomas de corriente, interruptores, y así poder comprobar si la instalación de la zona investigada es donde se presenta la humedad. En la mayoría de los casos, hay instalaciones expuestas al aire o al contacto con paredes que derivan corriente sólo cuando hay humedad. En ocasiones nos hemos topado con que existía un circuito extendido hasta el patio de la casa, donde no lograba llegar la suficiente energía eléctrica y que había sido realizado de forma “casera” sin haber tenido el suficiente cuidado en la instalación.

Así mismo, con nuestro conocimiento, podemos decir que una gran parte de los fallos por disparo de diferencial son causadas por una mala instalación eléctrica y en estado defectuoso. Estas instalaciones acostumbran tener cables que no son los adecuados para soportar la potencia de los electrodomésticos que utilizamos (horno, lavavajillas, lavador y vitrocerámica). Lo que produce un rápido deterioro de la instalación, haciendo que el aislamiento de los cables se consuma y vaya en aumento la corriente de derivación.

Por otro lado, en ocasiones son los mismos electrodomésticos los que producen una derivación interna, con el aparato en funcionamiento o no. Como en ocasiones los disparos ocurren en la noche o cuando nos encontramos fuera de casa, podemos hacer una prueba desconectando algunos circuitos relacionados con el diferencial que se dispara (por ejemplo, la cocina) y observar si aun así se produce un disparo.

En ambas circunstancias, para identificar la corriente de derivación se puede utilizar una pinza de detección de fuga, que nos indicara que corriente de derivación tiene cada circuito sin carga. Los dispositivos diferenciales actuales, se disparan cuando la corriente llega a ser más de 15mA, en un diferencial en perfecto estado. Es común que, midiendo la corriente, esta nos arroje que un circuito en específico tiene entre 10 y 12mA lo que facilita que se dé un disparo mediante cualquier perturbación que añada más de 3mA. Lo más recomendable es que un experto revise la derivación de cada circuito en la vivienda e identifique si existe alguno que destaque por sobre los demás. A partir de este punto, el fallo queda identificada y solo será necesario revisar el circuito que este causando el problema. Así como en el caso de la humedad, se deberá revisar cada caja de enchufes, interruptores, entre otros conectados a este circuito.

En ocasiones este proceso puede resultar costoso, y podría necesitarse el cambio del cableado de todo el circuito eléctrico. Para evadir esta opción lo más aconsejable seria colocar un diferencial particular para dicho circuito, de manera tal que si este salta se apague solo este circuito. Esto tiene una gran ventaja, pues al dividir la corriente de la casa en varios diferenciales hace poco probable el salto de alguno de ellos. Si a estos se les configura para que no soporten una corriente mayor a los 10mA es probable que no vuelvan a ocurrir disparos de diferenciales.

Para finalizar, debemos aconsejar que un electricista especializado sea el que repare el fallo; cualquier electricista calificado deberá poseer una pinza de fugas y un verificador de diferenciales.